+34 637 004 159 hola@miceremonia.es

La figura del oficiante de bodas civiles es esencial para celebrar una boda simbólica. Es la persona que acompaña a la pareja hasta el matrimonio, es un guía, una ayudante para los mejores y peores momentos. El Maestro de Ceremonias es por consiguiente el mejor amigo de los novios, la persona que sabrá sus secretos y anécdotas más divertidas, será el conocedor de todo lo que los novios desean hacer y así, sólamente así, podrá dar forma a su boda como se debe hacer. Es una persona apasionada de su trabajo, creativa y muy paciente, lo que le permite empatizar rápidamente con las parejas y hacer ceremonias al detalle. Esta persona coordina la ceremonia, ayuda a los familiares con las lecturas, a los novios con  los votos, escribe un guión de boda personalizado, lo lleva aprendido a la boda y os además, coordina mil detalles más.

La ceremonia de renovación de votos, es una boda simbólica cuyo eje principal es la historia de amor y vida de la pareja que decide renovar sus cartas de amor de hace 25 o 50 años. Es una ceremonia muy emotiva, romántica y personal, pues sólo a través del conocimiento detallado de la pareja se puede llegar a crear un ambiente muy cercano. Este tipo de celebraciones no suelen reunir a más de 20 personas, la gran mayoría son hijos, hermanos o familiares más íntimos. A veces se organizan por sorpresa y se coordinan, se redacta el guión, se ayuda con las lecturas, músicas, etcétera.

Una ocasión ideal para celebrar la llegada de un hijo a vuestra vida, con el compromiso que asumen sus padres, familia y amigos, sin pertenecer a ninguna religión. Así cuando crezca podrá decidir si desea bautizarse por una de las religiones o no. Esta ceremonia se hace porque  deseamos tomar conciencia ante los demás y ante nosotros mismos de una transformación que va a suceder en nuestra vida.  La pareja asume el compromiso que adopta con su bebé: educarle, modelarle y guiarle con amor, para que se convierta en un ser autosuficiente, compasivo y feliz. ¡Pregúntanos cómo podemos hacerla!

La ceremonia de enraizamiento (echar raíces), se realiza durante el mes de mayo, el mes de las comuniones. Es una alternativa a la celebración católica y nos invita a sentir la tierra y formar parte de ella. Diseñada para niños que no son creyentes de ninguna religión tengan su momento de festividad al igual que el resto de amigos. Con esta ceremonia el niño siente que cumple con una etapa de su vida y siente, ante sus familiares y amigos, como la tierra conecta con el dejándole varios mensajes.En este momento el protagonista planta un árbol que irá viendo crecer a lo largo de su vida, al que podrá acudir cuando necesite sombra, al que deberá cuidar y al que admirará pues en él verá una etapa de su vida. 

OTROS PUNTOS DE LA CEREMONIA

Pin It on Pinterest

Share This